La pediatra de turno, Dra. Santillán, asistió de inmediato al niño, quien atravesaba convulsiones. Al intentar colocarle una mascarilla con oxígeno para estabilizarlo y dejarlo internado bajo observación, la madre —Tévez, de 29 años— comenzó a insultar a la profesional y exigió a los gritos llevarse al menor, pese a la gravedad del cuadro.
Ante la situación, el personal médico solicitó apoyo a los policías que cumplían adicional. Los efectivos informaron lo ocurrido al fiscal Gómez, de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar.
Tras conocer los detalles, el fiscal ordenó la aprehensión de la mujer para garantizar la correcta asistencia al niño. Según las averiguaciones del Ministerio Público Fiscal, no sería la primera vez que Tévez actúa de esa manera.
De acuerdo con los registros, la mujer —madre de otros cuatro hijos— suele acudir con ellos a centros asistenciales pero retirarlos sin el alta médica. El bebé afectado ingresó reiteradas veces tanto al CIS como al Cepsi, donde la madre firmó altas voluntarias para retirarlo.
Respecto de los otros niños —de 12, 8, 7 y 3 años— trascendió que no están escolarizados y que, en diversas ocasiones, son obligados por la madre a pedir dinero en la vía pública, lo que evidencia un contexto de extrema vulnerabilidad.
Tras la aprehensión, el fiscal dispuso que personal de la Comisaría de la Mujer y la Familia se trasladara al domicilio de Tévez, ubicado en San Luis y Misiones, barrio Juan Domingo Perón, para trasladar a todos los menores al Hogar de Niños.
La situación de la mujer ya era conocida por la Subsecretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Subnaf), que la tenía bajo seguimiento desde 2011 por diversas conductas de riesgo.
A lo largo de los años, se abrieron múltiples expedientes por situaciones como intento de entrega irregular, falta de controles, resistencia a acompañamientos, violencia intrafamiliar, denuncias vecinales, abandono de controles médicos, negativas a tratamientos, carné de vacunación incompleto, exposición a violencia, altas voluntarias reiteradas, e incluso retomar vínculo con una pareja agresora.
El último informe, confeccionado en noviembre de 2025, señala que el bebé internado presentaba “estatus epiléptico y signos de negligencia grave”. Además, describe un contexto de alta vulnerabilidad: los menores quedarían solos durante horas, vecinos tendrían que asistirlos, la madre mostraría conductas agresivas, presunto consumo problemático, y uso de los niños para mendicidad. El informe también destaca que ningún familiar estaría dispuesto a asumir el cuidado.
