La discusión escaló rápidamente a los hechos. El informe policial detalla que uno de los sujetos intentó agredir al otro con un arma blanca, lo que provocó una persecución por la vía pública. En un intento desesperado por defenderse, el agredido comenzó a arrojar ladrillos contra su hermano, convirtiendo la calle en un campo de batalla.
La policía fue recibida en el lugar por María Irene Villalba, una anciana de 82 años que, visiblemente afectada, presenció cómo sus hijos se atacaban mutuamente.
Su hija, Carmen Magali Carabajal, fue quien alzó la voz ante las autoridades. Manifestó que estos desórdenes son recurrentes y que la situación se ha vuelto insostenible, especialmente considerando los delicados problemas de salud que padece su madre. En un pedido desesperado, la mujer solicitó que sus hermanos sean retirados definitivamente del hogar para garantizar la integridad física y emocional de la anciana.
Bajo la supervisión del Comisario Inspector Carlos Díaz, ambos hermanos fueron trasladados al nosocomio local. Allí fueron examinados por la Dra. Adriana Medina, quien certificó que ambos se encontraban clínicamente estables y aptos para ser trasladados a la base de la Comisaría 41.
Mientras los acusados permanecen a disposición de la Justicia para las actuaciones correspondientes, su hermana confirmó que radicará la denuncia formal para buscar una medida de exclusión que devuelva la paz a la vivienda de calle Conquista del Desierto.
