Por el hecho fue detenido el santiagueño Julián Darío Mansilla, quien habría estado esperando la mercadería. El hombre se presentó inicialmente en una comisaría y denunció el robo de su automóvil minutos antes del siniestro, pero su versión no convenció a los investigadores y quedó imputado.
También fueron arrestados los pilotos bolivianos Juan Pablo Quinteros Peredo y Henry Álvaro Mercado Cuajera, además de Jonathan Alejandro Gómez y Jorge Alberto Cuellar. La jueza federal de Garantías N°2 de Salta, Mariela Giménez, dictó prisión preventiva para los cinco acusados.
Según la investigación, la droga secuestrada tenía un sello atribuido al Cártel de Sinaloa. Los ladrillos presentaban un logotipo de una reconocida marca internacional de marroquinería, similar al utilizado en cargamentos incautados años atrás en México.
Las pesquisas apuntan a que la organización buscaba explotar la ruta de la cocaína producida en Chapare (Bolivia) y en el Vraem (Perú), utilizando puertos argentinos y del sur de Brasil para enviar cargamentos hacia Europa y Asia.
En ese contexto, además del Cártel de Sinaloa, también se menciona la posible operatoria del Cártel de Jalisco Nueva Generación en la región. Las investigaciones continúan bajo estricta reserva judicial.
