“Yo lo que necesito es justicia, nada más, porque nadie me la va a devolver a mi hija”, expresó su madre entre lágrimas. Y agregó: “Tres meses y diez días sufrió mi hija, mientras que él se anda riendo y está libre”.
Según relataron, la joven presentaba graves lesiones producto de la golpiza: ruptura de tráquea, hundimiento de cráneo y fractura del tabique nasal, lo que le impedía incluso alimentarse con normalidad.
“Ella no podía comer, tenían que alimentarla con sondas, pero no era suficiente. Se fue deteriorando con el paso de los días”, contó un familiar.
La familia aseguró que ya había realizado denuncias en Pinamar y que incluso cuentan con documentación médica que acredita la gravedad del cuadro. Sin embargo, cuestionaron que el presunto agresor continúe en libertad.
“Queremos que se haga justicia, que lo detengan y que pague lo que hizo”, reclamaron. Además, pidieron asistencia legal para poder avanzar en la causa.
