Según trascendió, el derrumbe se produjo como consecuencia de la combinación entre la magnitud de la última crecida y las características del suelo, compuesto en gran parte por tierra arenosa. Esta condición genera una base inestable que, con el avance del agua, termina cediendo y poniendo en riesgo las edificaciones.
La vivienda afectada era habitada por varias familias, lo que acentúa el dramatismo de la situación y expone la urgencia de respuestas ante este tipo de emergencias.
En tanto, vecinos de la zona que registraron y compartieron las imágenes advirtieron que la problemática no es aislada. Aseguran que al menos 16 casas más se encuentran en condiciones críticas, con estructuras debilitadas por el avance constante del río.
Ante este panorama, los pobladores solicitan asistencia urgente para evitar tener que abandonar sus hogares y prevenir nuevas tragedias. La preocupación crece con el correr de las horas, mientras la amenaza del agua sigue latente sobre la ribera.
