Se trata de una propuesta innovadora que forma parte del programa de electromovilidad impulsado por la comuna, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y modernizar el servicio.
Las unidades, que no generan contaminación sonora ni emisiones de dióxido de carbono, comenzarán a cubrir distintos sectores urbanizados de las zonas norte y sur, conectándolos con puntos estratégicos como centros comerciales, instituciones educativas, áreas administrativas y de salud.
Uno de los aspectos distintivos de esta nueva línea es que será operada por un equipo de mujeres pertenecientes a la planta municipal, en una iniciativa que combina tecnología, inclusión y sustentabilidad.
El servicio funcionará de lunes a viernes en tres franjas horarias: de 6 a 9.30 por la mañana, de 11 a 15 al mediodía y de 17 a 21 por la tarde y noche. El boleto tendrá el mismo costo que el resto de las líneas y se utilizará la tarjeta habitual del transporte público.
Desde el municipio remarcaron que esta experiencia piloto permitirá evaluar el funcionamiento del sistema con vistas a su posible ampliación en el futuro.
