Más allá del flojo rendimiento colectivo ante Suiza, partido que Argentina terminó ganando 3-1 en el tiempo suplementario, el entrenador podría volver a apostar por varios de los habituales titulares. En el cuerpo técnico confían en la jerarquía de un grupo que ya conoce este tipo de instancias y esperan una mejora futbolística para el duelo ante los ingleses.
En el último encuentro, Scaloni repitió la formación que había iniciado frente a Egipto, algo que no suele ocurrir con frecuencia en su ciclo. Según había explicado en la previa, el análisis de aquel partido fue positivo más allá del sufrimiento, porque el equipo generó situaciones claras y mantuvo el control durante varios pasajes.
Para esta semifinal, el argumento parece ser distinto. Ya no se trata únicamente de sostener una lectura futbolística puntual, sino de respaldar a jugadores que forman parte del núcleo más confiable del proceso. La expectativa del cuerpo técnico es que levanten su nivel y vuelvan a rendir en una instancia límite.
El mediocampo aparece como una de las zonas a observar. Leandro Paredes terminó con un calambre ante Suiza, aunque no sufrió una lesión, mientras que otros volantes quedaron lejos de su mejor versión. De todos modos, por ahora no está claro que Scaloni vaya a tocar esa estructura.
Sí podrían aparecer algunos retoques puntuales. Si se toman como referencia las dudas de los últimos partidos, Gonzalo Montiel por Nahuel Molina y Nicolás González por Alexis Mac Allister aparecen como dos variantes posibles, aunque todavía no hay indicios firmes de que esas modificaciones vayan a concretarse.
La prioridad en estos días será la recuperación física. Argentina viene de dos partidos de eliminación directa con alargue, primero ante Cabo Verde y luego frente a Suiza, por lo que Scaloni remarcó que el foco estará puesto en “recuperar”, algo que considera fundamental antes de la semifinal.
Como ocurrió durante toda la Copa del Mundo, el entrenador mantendrá las incógnitas hasta último momento. Los entrenamientos de este lunes y martes, junto con la conferencia de prensa previa, empezarán a marcar algunas señales, pero el equipo recién quedará confirmado en la charla técnica antes de salir rumbo al estadio.
Argentina e Inglaterra jugarán una semifinal cargada de historia, con un lugar en la final del Mundial como premio mayor. Scaloni deberá resolver si mantiene la estructura que lo trajo hasta acá o si realiza pequeños ajustes para enfrentar a un rival físico, intenso y con nombres de peso en todas sus líneas.
