“Uno puede prometer obras, pero el vínculo con la gente es importante para que lo vean a uno como un vecino más. Es importante llegar a la gente, con diálogo, para poder trabajar juntos”, expresó.
En ese sentido, valoró el proceso de transformación que atravesó la ciudad durante las últimas décadas y destacó la influencia del senador Gerardo Zamora en ese desarrollo.
“Santiago ha cambiado muchísimo en estos últimos 20 años, con la impronta que le ha dado el senador Zamora. La transformación está a la vista y creo que eso no se va a detener”, afirmó.
Benavente sostuvo que el crecimiento urbano genera nuevas demandas por parte de los ciudadanos. “Cada vez que se hace una obra la gente pide más”, señaló, y agregó que el desafío es acompañar ese crecimiento con planificación.
“La ciudad crece y tiene que ser moderna y ordenada, con oportunidades para todos”, concluyó.
