El informe precisó que las lesiones tenían varias horas de evolución y que eran compatibles con traumatismos provocados por o contra un elemento duro.
Además, el médico dejó constancia de que Cantero no presentaba signos clínicos de intoxicación alcohólica al momento del examen.
El informe adquiere especial relevancia porque puede aportar elementos para determinar qué sucedió durante el enfrentamiento que terminó con la muerte de Álvarez Guardia. Sin embargo, por sí solo, el dictamen médico no establece cómo se produjeron las lesiones ni quién las provocó.
En ese punto aparecen versiones enfrentadas. Los familiares de la víctima sostienen que las heridas de Cantero podrían haberse producido durante su detención y cuestionan que hayan sido consecuencia de una agresión previa.
La defensa, en cambio, podría intentar usar el informe como respaldo de una hipótesis diferente: que la joven habría sido agredida por Álvarez Guardia y que las lesiones son compatibles con un episodio de violencia ocurrido antes del crimen.
A los elementos formales de la causa se suma un comentario que la fiscal González de Pacce mencionó durante una conferencia de prensa. Según explicó, mientras Cantero se encontraba en el hospital Julio C. Perrando, la joven habría manifestado ante efectivos de la policía que se defendió porque Álvarez Guardia le había roto el celular.
La fiscal aclaró que esa expresión no tiene validez judicial, ya que no fue realizada bajo las condiciones de una declaración en sede formal.
Ahora, el informe médico se incorpora como una nueva pieza para intentar establecer la secuencia de los hechos. Las lesiones constatadas en el cuerpo de Cantero, el momento en que se produjeron y su eventual relación con la pelea previa a la muerte de Álvarez Guardia podrían convertirse en puntos centrales de la investigación.
