Al llegar al lugar, los efectivos policiales se entrevistaron con un sobrino del hombre, quien explicó que su tío permanecía en una habitación y no contestaba. Ante la falta de respuesta, el familiar habría roto una ventana para observar el interior y alcanzó a ver una mano del adulto mayor sobre el suelo.
Según el informe policial, la vivienda mantenía sus medidas de seguridad y no presentaba signos de haber sido violentada.
Con autorización del familiar, los uniformados ingresaron al inmueble y percibieron un fuerte olor nauseabundo, por lo que solicitaron la intervención del médico policial, personal de Criminalística y los servicios de emergencia.
Durante las tareas se constató que las puertas de acceso estaban cerradas con llave desde el interior, por lo que fue necesario forzar la puerta principal para llegar hasta la habitación donde se encontraba el cuerpo.
El médico de Policía examinó el cuerpo y estimó una data de muerte de entre 48 y 72 horas. Además, recomendó la realización de una autopsia para establecer con mayor precisión las circunstancias del fallecimiento.
Por disposición de la Fiscalía de turno, también se ordenó tomar testimonios a vecinos y aguardar los resultados del examen médico policial.
Durante el procedimiento, los investigadores encontraron entre las pertenencias del hombre $226.600 en efectivo, suma que fue entregada a su sobrino en presencia de un testigo.
Una vez finalizadas las tareas periciales, el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial, donde se realizarán los estudios correspondientes.
