Franco Mastantuono fue una de las voces más contundentes del Real Madrid tras la victoria 6-1 frente al Mónaco, en el Santiago Bernabéu, por la Champions League. Luego de convertir su primer gol en el certamen europeo, el argentino enfrentó los cuestionamientos mediáticos y de los hinchas con una madurez poco habitual para su edad.
“Las entiendo a las críticas. Desde chico se habló mucho de mí: que era el nuevo Messi o que era un desastre y la peor compra del Real Madrid. No me creo Messi y tampoco me creo la peor compra”, afirmó Mastantuono, quien remarcó que trabaja para encontrar su mejor versión. Además, reconoció que las críticas “con mala intención duelen”, aunque aclaró que “esto es la élite del fútbol”.
El mediocampista también se refirió al presente colectivo y utilizó una expresión fuerte para marcar carácter. “No somos ningunos boludos. Sabemos lo que hacemos mal y somos responsables de la situación. Arbeloa, su cuerpo técnico y Xabi Alonso nos ayudaron mucho, pero el cambio de mentalidad depende de nosotros”, sostuvo, dejando en claro que el plantel asumió el momento con autocrítica.
Al ser consultado por Vinícius, uno de los jugadores más apuntados en las últimas semanas, Mastantuono fue tajante. “No es justo que lo piten solo a él. Todos somos responsables del mal momento. Que la gente esté enojada es entendible porque este es el club más grande del mundo, pero lo de Vini no me parece justo”, señaló, destacando el gol y las dos asistencias del brasileño ante el conjunto francés.
Sobre su tanto, el tercero desde que llegó al club y el primero en Champions, el ex River lo vivió con emoción. “Marcar en el Bernabéu es un sueño. Fue un momento increíble, gracias a Vinícius por el pase y por el gran partido del equipo”, expresó. Y cerró con un mensaje claro: “Las críticas me hacen más fuerte. Esto es el Real Madrid”.
Incluso hubo lugar para una nota distendida, cuando explicó su nuevo look: “Con el peinado anterior estaba más lento y pesado. Me aburro de mi cabello y sigo probando cosas”, bromeó, en una noche que marcó un punto de inflexión en su etapa como jugador merengue.
