Cabe recordar que la semana pasada la Policía Civil de Río de Janeiro imputó a Páez por injuria racial, una figura que en Brasil está equiparada al delito de racismo. La investigación ya fue concluida y el material reunido fue remitido al Ministerio Público, que deberá definir los próximos pasos procesales.
Desde la 11ª Delegación Policial de Rocinha precisaron que la acusación se sustenta en ofensas de carácter racista dirigidas a un trabajador brasileño del local. Además, una amiga de la imputada, también argentina, es investigada por presunto falso testimonio.
Qué delito le atribuye la Justicia brasileña
En Brasil, la injuria racial prevé penas de entre 2 y 5 años de prisión y no contempla la excarcelación bajo fianza, lo que agrava la situación procesal de la acusada.
Ante este escenario, los abogados de Páez elevaron el hábeas corpus ante un juez de Garantías, un mecanismo constitucional que protege el derecho a la libertad de locomoción —ir, venir y permanecer— frente a eventuales ilegalidades o abusos de poder.
Este recurso puede ser represivo, cuando existe una detención ilegal, o preventivo, ante una amenaza directa a la libertad personal. En Brasil, su tramitación es gratuita y no requiere patrocinio letrado obligatorio.
La postura de la defensa
El abogado Sebastián Robles, parte de la defensa, confirmó la presentación del recurso y aclaró el alcance del pedido.
“Hemos solicitado que se levante la medida nada más”, señaló, y precisó que la presentación fue realizada por el letrado que representa a Páez en Brasil.
“No hay imputación formal por parte del Ministerio Público todavía”, remarcó.
Mientras tanto, la santiagueña permanece alojada en un departamento fuera del circuito turístico de Río de Janeiro. Según su entorno, su familia evalúa viajar a Brasil si la permanencia en ese país se extiende más de lo previsto.
