A su llegada, los turistas aseguraron que los hoteles contratados no existían, que el servicio de media pensión era insuficiente y que habían pagado por un colectivo semicama, pero viajaron en uno común. “Nos dieron dos vouchers para dos días y después nos dejaron en la calle”, dijeron.
El lunes, las familias fueron desalojadas de las habitaciones a las 10 de la mañana y quedaron esperando en la vereda hasta que la empresa enviara algún transporte. Según relataron, cuando reclamaron, les habrían dicho: “El micro ya llegó, descargó a los pasajeros que salían de Santiago, pero no los levantó a ustedes. No quieren volver a recogerlos”.
Mientras la empresa asegura que busca alternativas, las familias continúan varadas y sin soluciones, obligadas a resolver por su cuenta dónde dormir y cómo regresar a su ciudad.
