El feriado nacional de Carnaval se reflejó con claridad en el movimiento del microcentro de Santiago del Estero, donde la actividad habitual dio paso a una jornada marcada por la tranquilidad.
Desde las primeras horas de la mañana, las calles céntricas mostraron una imagen poco frecuente para un día hábil: tránsito vehicular reducido, escasa presencia de peatones y la mayoría de los comercios con sus puertas cerradas.
Solo algunos locales considerados esenciales mantuvieron la atención al público, aunque con baja demanda.
El transporte público funcionó con frecuencias especiales, mientras que bancos, oficinas y dependencias administrativas permanecieron sin actividad.
En la recorrida realizada por este medio, se pudo observar a algunos vecinos aprovechando la mañana agradable para caminar o realizar actividades al aire libre.
Plazas y espacios verdes presentaron un movimiento moderado, principalmente de familias y parejas que extendieron el descanso del fin de semana largo.