La presentación de la víctima fue interpuesta a las 19.45 de aquel 1 de marzo de 2026 ante los oficiales de la Comisaría 17 de Pinto.
Pese al hermetismo en torno a la denuncia y la tragedia de la letrada, trascendió que en la acción penal, Altamirano reveló que "… dicha relación fue intermitente, ya que en algunas oportunidades cortaron el vínculo y volvieron".
Añadió que "el jueves 26 de febrero fue el punto final". Al explicar los últimos días, la profesional señaló: "Era insostenible por el constante maltrato psicológico, verbal y violencia sexual y física que padecía". Más adelante, la abogada denunció que el último día de febrero "… tomó conocimiento por parte de un amigo que en una reunión "de amigos", su expareja "comenzó a divulgar y comentar acerca de su sexualidad, como también mostrar imágenes íntimas".
Ahondó Altamirano que el sujeto "había enviado esas imágenes y divulgaciones a un grupo de WhatsApp". En la presentación, la denunciante solicitó a las autoridades "tomar medidas en el caso para que esta persona deponga esas actitudes".
En la amplia acción penal, la letrada reveló a los policías que fue informada que el acusado habría tenido las mismas acciones y conductas con otras ex parejas. Subrayó la víctima que cada vez "que le decía que lo iba a denunciar, el mismo la amenazaba", advirtiéndole que tenía "no le iban a hacer nada", enfatizó la joven en su denuncia.
Como se recordará, Verónica fue hallada sin vida por su padre Luis Gerrero Altamirano, reconocido odontólogo de la zona.
