“Me duele escuchar cómo se referían a él y a todos nosotros. Me parece que nadie se lo merece, pero mi papá menos que nadie”, agregó en aquella oportunidad.
Otro de los testimonios relevantes será el de Lucas Farías, el primer policía que ingresó a la vivienda del country San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, donde falleció Maradona el 25 de noviembre de 2020.
El efectivo relató que al ingresar al domicilio observó en la habitación “un bulto prominente” sobre la cama. “Me asomo y veo que estaba tapado. Me causó sorpresa porque era Diego, con todo lo que representa”, señaló.
Farías explicó que decidió preservar la escena tras confirmar la identidad del exfutbolista, en un procedimiento que marcó el inicio de la investigación judicial.
También declarará Juan Carlos Pinto, el médico que llegó en ambulancia al lugar y fue el encargado de firmar el certificado de defunción. Según su testimonio, Maradona se encontraba “hinchado” e “irreconocible”.
El juicio busca determinar la responsabilidad de siete profesionales de la salud imputados por la muerte del ídolo, entre ellos Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, la médica Nancy Forlini y el clínico Pedro Pablo Di Spagna.
Con el inicio de las testimoniales, el proceso judicial ingresa en una fase decisiva, en la que se intentará establecer si hubo negligencia o abandono en la atención médica que recibió Maradona en sus últimos días.