Como ya es una costumbre en cada Copa del Mundo, la convocatoria reunió a argentinos llegados desde distintos puntos del país y también a quienes residen en Estados Unidos. Entre la multitud se pudieron ver banderas de clubes como Temperley, Banfield, Rosario Central, Lanús y muchas otras, además de insignias que representaban a provincias y ciudades de todo el territorio argentino.
El recuerdo de Diego Armando Maradona también estuvo presente durante toda la jornada. Numerosas banderas con su imagen flamearon junto a otras que incluían a Lionel Messi, la Copa del Mundo y referencias a las Islas Malvinas, en una muestra del fuerte vínculo emocional que representa este duelo frente a Inglaterra para gran parte de los hinchas.
Los tradicionales cánticos tampoco faltaron. Uno de los más repetidos fue el ya clásico "Vení, vení, cantá conmigo, que un amigo vas a encontrar. Que de la mano de Leo Messi todos la vuelta vamos a dar", al que luego se sumaron canciones dedicadas a Brasil y los habituales cantos dirigidos a Inglaterra, en medio de un clima de fiesta que se extendió durante varias horas.
El banderazo se desarrolló bajo un importante operativo de seguridad dispuesto por las autoridades estadounidenses. Además de cientos de efectivos policiales, participaron unidades de la patrulla K9, que recorrieron la zona para garantizar el normal desarrollo de la concentración.
El dispositivo de seguridad también se extenderá al encuentro que se disputará en el Mercedes-Benz Stadium, considerado de alto riesgo por la histórica rivalidad entre ambos seleccionados. Para el partido habrá más de 1.600 agentes desplegados y estará prohibido el ingreso con banderas, carteles o mensajes de contenido político o considerados provocativos, incluidos aquellos vinculados con las Islas Malvinas.
Con el aliento ya instalado en las calles de Atlanta, la ilusión de los argentinos vuelve a estar puesta en el equipo de Scaloni, que intentará superar a Inglaterra y meterse, una vez más, en la gran final de un Mundial.
