Tras la descompensación, la adolescente fue asistida por personal de salud y trasladada para recibir atención médica. Posteriormente, según el relato incorporado en la denuncia, la menor manifestó que momentos antes del episodio había bebido agua de una botella que le fue entregada mientras compartía con otros alumnos y que, después de ingerirla, advirtió que en el interior del recipiente había una pastilla.
Hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre la presencia de esa sustancia ni sobre una posible relación entre ese hecho y la descompensación de la estudiante. Ambos aspectos forman parte de la investigación que lleva adelante la Justicia.
A raíz de la situación, la niña fue derivada al Centro Provincial de Salud Infantil (CEPSI) para una evaluación médica más específica, mientras que su madre formalizó la denuncia para que se investiguen tanto el episodio ocurrido ese día como las presuntas situaciones de acoso escolar que, según afirmó, venía atravesando su hija.
Por disposición de la fiscal interviniente, Dra. Pérez Vicens, se ordenó recibir la denuncia penal y solicitar a las autoridades de la institución educativa un informe detallado sobre los antecedentes del caso y las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
Además, los investigadores buscarán determinar quiénes se encontraban junto a la menor al momento del episodio, qué sucedió dentro del establecimiento educativo y si existieron situaciones de hostigamiento o algún otro hecho vinculado con la botella mencionada en la denuncia.
La causa permanece en plena etapa investigativa y, por el momento, no hay personas imputadas ni conclusiones oficiales sobre lo ocurrido. Las autoridades continúan reuniendo testimonios y otras pruebas para esclarecer el caso, mientras la menor permanece bajo seguimiento médico.
