En esa línea, cuestionó la distancia entre los indicadores macroeconómicos y la situación cotidiana de las familias y las empresas. “No creo en una macro divorciada de la micro, el nivel de actividad es innegable y está generando muchos problemas, entre ellos la caída de los recursos coparticipables. Si ese es el costo de tener un equilibrio fiscal nacional, del que me permito dudar, es demasiado alto”, sostuvo.
Abdala también cuestionó lo que definió como una “exacerbación ideológica” en la política económica nacional y puso el foco en la pérdida de capacidad de consumo de los hogares.
“Si se le pide que se reconvierta a una industria, la pregunta es ¿en qué y para qué? Hay 5 millones de familias altamente endeudadas en Argentina, por ende qué van a consumir por más que se le venda más barata porque es importada, no hay quien lo compre porque no hay mercado”, argumentó.
En ese sentido, calificó la actual política económica como “un ajuste neoliberal ortodoxo recalcitrante” y afirmó que distintos sectores comienzan a mostrar señales de agotamiento.
“Esta política obsesiva del equilibrio fiscal, que no es liberalismo, es un ajuste neoliberal ortodoxo recalcitrante y hay muchos sectores que muestran una fatiga evidente, y hasta los que creían están dejando de creer”, expresó.
Transición en La Banda
En cuanto a la cuenta regresiva para asumir la intendencia de La Banda, Abdala aseguró que mantuvo conversaciones con el actual intendente, Roger Nediani, y que ambos acordaron avanzar en un proceso de transición ordenado.
“He conversado telefónicamente con Nediani y acordamos llevar una transición prudente, ordenada y responsable. Hace dos semanas tuvimos un encuentro muy cordial durante dos horas en el que hablamos de varios temas y acordamos fijar personas de nuestro equipo para recibir información económica, que estamos esperando”, explicó.
El intendente electo destacó además la predisposición manifestada por Nediani y señaló que el objetivo es evitar sobresaltos durante el proceso de cambio de gestión.
“Se mostró dispuesto y queremos que la ciudad de La Banda viva la transición con la mayor tranquilidad”, sostuvo.
Sin embargo, Abdala reconoció que le tomó por sorpresa la decisión de incorporar 214 personas a la planta permanente municipal.
“Pasó a planta permanente a 214 personas, me tomó por sorpresa. Si bien había visto una publicación en el Concejo Deliberante donde dejó establecido que tenía la medida en análisis, no pensé que iba a tomarlo ahora ya que la ciudad se ha expresado”, manifestó.
El intendente electo aclaró que no pretende pronunciarse sobre las condiciones particulares de cada empleado, aunque cuestionó el momento en que se tomó la medida.
“No voy a inferir sobre el mérito que puedan tener esas personas, pero hay una cuestión de conveniencia que no es positiva a los efectos de una transición ordenada”, señaló.
Abdala sostuvo que, una vez que asuma, analizará el procedimiento administrativo llevado adelante para determinar los pasos a seguir. “Como no estamos en ejercicio analizaré cuando esté en la intendencia cómo se ha llevado a cabo este procedimiento para ver los pasos a seguir”, afirmó.
También expresó su expectativa de que no se adopten nuevas medidas que puedan complicar el traspaso de la administración.
“Espero que no se estén tomando más decisiones de este tipo que entorpezcan o congestionen una situación que debe ser ordenada porque la ciudadanía bandeña se lo merece. La ciudad está demasiado vapuleada, olvidada en el tiempo, castigada y los que tenemos la obligación de conducir tenemos que ser serios”, concluyó.
Finalmente, consultado sobre quiénes integrarán su futuro gabinete municipal, Abdala señaló que todavía no tiene nombres definidos. “Todavía no tengo nombres, estamos evaluando el organigrama municipal, será más adelante”, indicó.
