La jornada había comenzado con una protesta en el acceso al Aeroparque Metropolitano, pero posteriormente el sindicato resolvió postergar el paro.
Según explicó Belelli, ATE exigió al Ministerio de Trabajo que convoque a una audiencia para discutir y establecer cómo deberá implementarse el 75% de prestación mínima de los servicios que reclama el Gobierno por tratarse de una actividad considerada esencial.
Las medidas gremiales habían sido previstas para este jueves y el viernes 4 de septiembre en dos franjas horarias: de 9 a 12 y de 18 a 21.
Desde la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) habían señalado que el impacto de la protesta no sería igual en todas las terminales, ya que dependería de la operación de cada aeropuerto y de las condiciones particulares de los servicios de las compañías.
Fuera de las franjas previstas para las asambleas y medidas gremiales, el organismo había anticipado que las operaciones aeroportuarias deberían desarrollarse con normalidad.
Con la decisión adoptada por ATE-ANAC, el paro quedó suspendido por el momento, a la espera de una eventual convocatoria oficial para discutir el esquema de servicios mínimos.
