En ese sentido, el vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que la relación con Estados Unidos no está condicionada por una elección legislativa ni por quién ocupe la presidencia de ese país. Además, destacó la buena relación personal que mantiene Milei con Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio.
Sin embargo, dentro del Gobierno reconocen que la derrota republicana podría generar repercusiones de corto plazo en los mercados financieros, especialmente sobre las acciones argentinas y el riesgo país, en un contexto de incertidumbre internacional.
Frente a este escenario, Ravier aseguró que la administración nacional trabajó para fortalecer la estabilidad macroeconómica y evitar que la situación financiera argentina dependa de los resultados políticos en Estados Unidos.
El funcionario también afirmó que, mediante las medidas impulsadas por el Ministerio de Economía, el Banco Central y la Secretaría de Finanzas, el Gobierno tiene previsto cubrir las necesidades de financiamiento correspondientes a los compromisos de deuda de 2026 y 2027.
Por otra parte, la Casa Rosada apuesta a que la relación estratégica con Washington permita sostener los acuerdos de cooperación comercial, diplomática y financiera, incluso ante las limitaciones políticas que podría enfrentar Trump con un Congreso controlado por la oposición.
De esta manera, el Gobierno argentino busca preservar el respaldo de Estados Unidos y evitar que el revés electoral de su principal aliado internacional altere los objetivos económicos y políticos de la gestión de Milei.
