Allí, una oficial escuchó gritos de provenían de la calle por lo que rápidamente salió a ver qué sucedía. Fue entonces cuando encontró a la víctima (32) con su bebé en brazos y otros dos niños que lloraban a su alrededor, mientras que un sujeto trataba de golpearla. Rápidamente, la policía logró reducirlo y pudo asistir a la víctima, que reveló que el acusado la agredió cuando se encontraban en la casa donde residen, en el barrio Juan Díaz de Solís.
Según consta en la denuncia radicada en sede policial, uno de sus hijos se interpuso para defenderla y el violento también lo lesionó, por lo que ella no dudó en salir de la vivienda a pedir ayuda.
La mujer, que tenía diversas lesiones en su cuerpo, expresó que tras la golpiza ella levantó a los niños (entre ellos el bebé de 9 meses) y se dirigió hasta la mencionada dependencia a pedir ayuda. Cuando se encontraba a pocos cuadras de la Comisaría el acusado la interceptó y la amenazó con un cuchillo.
Ella corrió y comenzó a gritar al ver que el acusado iba a alcanzarla. Además explicó que en ese momento su ex arrojó el cuchillo al piso, por lo que los efectivos realizaron una inspección y encontraron el arma blanca a escasos metros.
Según se supo, el violento, de apellido Palermo y de 27 años, a pesar de estar esposado y delante de los uniformados amenazaba a su concubina para que no realizara la denuncia penal.
