Su representante, Sebastián Olarte, bajó el tono a la situación y remarcó que el jugador asume el desafío. “El fútbol es de momentos y un futbolista de su jerarquía entiende que la competencia eleva el nivel”, explicó. Además, aseguró que Castaño “entiende perfectamente que debe levantar” su rendimiento y que no está preocupado, sino enfocado en pelear un lugar dentro de un plantel de alta exigencia.
Olarte también reveló la admiración del volante por Gallardo. Según contó, el técnico fue clave para que dejara Rusia y aceptara el proyecto de River. El colombiano cree que el Muñeco puede potenciarlo y considera que entrenar bajo su conducción es parte central de su crecimiento profesional.
Con el tridente Moreno–Vera–Galván consolidado, hoy sus chances de meterse en el once parecen reducidas. Sin embargo, el calendario cargado de 2026 —con torneos locales y Copa Sudamericana— le abre puertas. Castaño sabe que necesitará mostrar su mejor versión si quiere recuperar terreno en River y sostener su ilusión de llegar al próximo Mundial con su selección.
