Ante la situación, efectivos policiales ingresaron al pabellón y constataron la presencia de una bolsita con sustancia vegetal y otra que contenía alrededor de quince pastillas de color celeste. De inmediato, se dio intervención a la fiscal de turno, quien dispuso la participación de la Dirección General de Drogas Peligrosas.
Durante las tareas, los efectivos antinarcóticos realizaron pruebas de campo y detectaron una situación similar en la celda N° 2, donde se encontraba alojada María de los Ángeles Purulla. En ese lugar se secuestró un envoltorio de nailon blanco con cocaína (0,17 gramos) y otro envoltorio verde con marihuana (25,40 gramos).
Las pericias confirmaron la presencia de ambos estupefacientes, mientras que las pastillas también fueron incorporadas a la causa. Ahora, los investigadores intentan establecer cómo ingresó la droga al penal y cuál era su destino final.
Una de las principales hipótesis que maneja la Fiscalía es que la totalidad de las sustancias estuviera destinada a ser comercializada entre las internas, lo que agravaría el escenario y podría derivar en nuevas imputaciones y responsabilidades.
Por disposición de la fiscal Florencia Torres, toda la droga fue secuestrada y trasladada a la Comisaría N° 51. Además, ordenó la elaboración de un informe detallado por parte del personal de la Alcaidía, el cual deberá ser remitido junto a las actuaciones para definir los próximos pasos de la causa.
Asimismo, la funcionaria judicial dispuso el traslado de Purulla al Hospital Regional, debido a que presentaba signos compatibles con el consumo de algún estupefaciente.
