Para eso se tomaron los destinos más elegidos, encabezados por Mar del Plata, con un costo total estimado en $5.121.156 y una suba del 4% con respecto a 2024; le siguen Bariloche, con un total de $7.693.084 y un alza del 28%; y Mendoza, que se incorpora al estudio este año, con un costo total en torno a los $3.610.467.
En cuanto a los destinos internacionales, las diferencias son más pronunciadas.
En el caso de Río de Janeiro se observa un incremento del 6%, donde el mayor aumento se vincula con los costos en pasajes aéreos, que para cuatro personas suman —en promedio— $5.652.727.
Al considerar también el alojamiento en hotel 3 estrellas, el total a invertir asciende a $8.412.283.
En cambio, la suba en Punta del Este es del 32% interanual, impulsada principalmente por aumentos en los precios de estadía, que rondan los $8.073.412.
En suma, el traslado y el descanso familiar en la ciudad balnearia llega a los $10.978.158.
A su vez, pasar la quincena en Santiago de Chile costará cerca de $7.362.873, contando vuelo y hotelería.
Monedas regionales
Este escenario responde a la evolución del tipo de cambio y de las monedas regionales.
Durante 2025, el peso argentino acumuló una depreciación del 36,97%, mientras el real brasileño, el peso chileno y el peso mexicano registraron apreciaciones de entre el 7% y 13%, encareciendo en términos relativos los consumos en el exterior para los turistas argentinos.
Este verano también existe disparidad cambiaria: mientras el Peso Argentino acumuló una depreciación del 36,97% durante 2025, las monedas regionales como el Real Brasileño, el Peso Chileno y el Peso Mexicano se apreciaron entre un 7% y un 13%.
Este fenómeno impacta directamente en el consumo turístico: los precios en pesos argentinos de productos típicos en Brasil aumentaron un 63% entre enero y diciembre, mientras que en Chile el incremento para el bolsillo argentino escala al 52% en los productos relevados, superando incluso el alza del 44% registrada en las playas mexicanas.
Productos para el verano
El estudio también analiza un conjunto de 33 productos necesarios para una familia tipo, por un valor total de $984.319, lo que representa un incremento interanual del 12% frente al año anterior.
Se trata de una suba contenida con comportamientos dispares, en la que algunos artículos muestran aumentos significativos mientras otros registran caídas de precios o se mantienen estables.
Entre los artículos que más aumentaron se destacan el traje de baño para mujer (+48%), las gorras infantiles (+43%) y las cremas hidratantes (+43%).
Por el contrario, entre las bajas más notorias en bienes estacionales sobresalen los inflables para agua (-32%), toallones (-13%) e insecticidas en aerosol (-10%).
Los resultados del relevamiento muestran un verano marcado por decisiones más racionales, con consumidores atentos al detalle de los precios, mayor planificación del gasto y una búsqueda de alternativas que permitan sostener el descanso sin desbordar el presupuesto familiar.
