Las imágenes del lugar, que muestran rastros de sangre sobre la ruta, evidencian la magnitud del accidente y las consecuencias de la negligencia de quienes permiten que sus animales invadan espacios públicos.
Debido a la gravedad de las lesiones, la ambulancia municipal que estaba en la zona asistió inicialmente a la víctima y la trasladó al Hospital Zonal. Posteriormente, fue derivada a un centro de mayor complejidad en la Ciudad Capital. Su estado es reservado y requiere atención especializada de urgencia.
Vecinos y conductores habituales de la Ruta 7 expresaron su indignación. La presencia de animales sueltos —vacas, caballos y cerdos— representa un peligro constante en este tramo, convirtiendo cada viaje en un riesgo.
La policía trabaja para determinar la propiedad del animal, mientras la comunidad exige controles más estrictos y sanciones ejemplares para los dueños que, por descuido, pusieron a una vecina entre la vida y la muerte.
