Según consta en la investigación judicial —a cargo de la fiscal Ana Carolina Azar— la víctima, que actualmente tiene 10 años, habría sufrido los ataques desde los 9, en un contexto de convivencia que el imputado habría aprovechado para vulnerar a la niña.
El avance decisivo en la causa se produjo tras la declaración de la menor en la Cámara Gesell, donde, mediante protocolos de asistencia especializada, relató con crudeza los abusos sufridos por el profesional de la salud.
Según fuentes judiciales, la niña no solo confirmó haber sido víctima de abuso sexual con acceso carnal, sino que también describió cómo el acusado la obligaba a ver material pornográfico. Este testimonio clave permitió a la fiscalía acusarlo de corrupción de menores, agravada por el vínculo de convivencia y la edad de la víctima.
Con todas esas evidencias recolectadas, la Dra. Falcione solicitó a la Justicia de Control y Garantías —a cargo de la Dra. Luciana Oyola— la detención del acusado, medida que se hizo efectiva durante la jornada del viernes.
Cerca de las 22, los uniformados realizaban recorridos por el barrio San Martín y observaron al acusado quien era buscado por personal la Comisaría de la Mujer y la Familia. Al momento de su detención, el sujeto portaba una riñonera y un teléfono, elementos que fueron secuestrados de inmediato.
Dando continuidad al proceso, en la mañana del sábado la policía allanó la casa del acusado —en Cervantes al 300 del Bº Menéndez— y allí se incautaron otros dos celulares, dispositivos que serán sometidos a peritajes técnicos para buscar evidencia relacionada con el consumo y exhibición de pornografía denunciados.
