El Gobierno de Javier Milei prohibió este jueves el ingreso de la prensa acreditada a la Casa Rosada, en el marco de una medida preventiva vinculada a presuntas maniobras de espionaje ilegal.
Según fuentes oficiales, la medida responde a una denuncia impulsada por la Casa Militar contra dos periodistas, en la que se investiga el posible uso de dispositivos para registrar imágenes dentro de áreas comunes del edificio.
Uno de los comunicadores habría utilizado lentes inteligentes con capacidad de grabación, lo que encendió las alertas dentro del Ejecutivo.
Desde el entorno presidencial sostienen que existen sospechas sobre la posible participación de otros periodistas en maniobras similares, por lo que se resolvió suspender de manera transitoria las acreditaciones sin distinción de medios.
La decisión se da en un contexto de tensión entre el Gobierno y algunos sectores del periodismo, luego de episodios recientes en los que también se habían restringido accesos por denuncias vinculadas a supuestas operaciones de espionaje.
En ese marco, desde el Ejecutivo recordaron el antecedente conocido como el de los “sobres rusos”, una denuncia mediática sin avances judiciales que también derivó en restricciones temporales para el ingreso de determinados medios a la Casa Rosada.
